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Ictus: qué es, síntomas y cómo prevenirlo

Octubre 8, 2020   |   Consejos,

Si a tu perro se le paraliza la mitad del cuerpo, mueve de manera extraña los ojos y la cabeza, está descoordinado o sufre convulsiones, podría estar sufriendo un ictus.

Nota de Mar Aguilar en “Muy Interesante” del 5 de marzo de 2019:

Tu perro puede sufrir un ictus y quizá no lo sepas. Sí, como lo lees, los canes (también los gatos) experimentan ictus como las personas. Eso sí, estos accidentes cerebrovasculares se dan en una proporción mucho más baja en perros que en humanos (según Affinity Petcare se da en un 2% de canes que acuden a la clínica con problemas neurológicos) y si el ataque no es muy severo, el animal se recuperará.

El ictus tiene lugar cuando el flujo sanguíneo que va al cerebro se ve interrumpido, ya sea porque exista un coágulo taponando la circulación, ya sea porque un vaso sanguíneo se haya roto y se haya producido una hemorragia. Al interrumpirse la circulación normal de la sangre, al cerebro no llegará ni el oxígeno ni la glucosa que necesita para funcionar como debe.

¿Cómo saber si al perro le ha dado un ictus?

Existen ciertos síntomas bastante evidentes y que pueden ser indicativos de ictus:

Como que al perro se le paraliza la mitad del cuerpo o incluso las cuatro patas.

Mueve de manera extraña los ojos y la cabeza.

No tiene coordinación o hasta convulsiona.

Sin embargo, no siempre los síntomas se manifiestan en el mismo momento en el que el ictus está teniendo lugar sino que pueden aparecer más tarde (sobre todo cuando el ictus lo ha producido una ruptura de un vaso sanguíneo y posterior hemorragia). Sea como sea, si tu perro presenta estos síntomas de ictus y/o los que te contamos en la galería de fotos a continuación, ni te lo pienses, corre al veterinario ya que la vida de tu peludo está en peligro.

¿Hay tratamiento?

Para el ictus en perros no existe terapia como tal sino una serie de cuidados de soporte y el tratamiento de la enfermedad que haya podido ocasionarlo (arterioesclerosis, hipertensión, parásitos, un tumor, endocarditis…).

Si la prevención siempre está indicada para evitar enfermedades de todo tipo, en el caso del ictus se vuelve aún más importante. La práctica frecuente de ejercicio físico, una correcta alimentación, el control parasitario y las visitas periódicas al veterinario son clave.

Te damos más información sobre el ictus en perros en la galería a continuación.

Menos frecuente en perros que en humanos

El ictus es mucho menos frecuente en perros que en personas. Affinity Petcare estima que afecta a un 2% de los perros con problemas neurológicos que acuden a la clínica veterinaria.

¿Qué es un ictus?

Un ictus se produce cuando se interrumpe el flujo de sangre que va al cerebro. Esta interrupción puede deberse a una obstrucción en un vaso sanguíneo, debido a la existencia de un coágulo u otra partícula, o a la ruptura de éste.

Consecuencias de un ictus

Al detenerse el flujo sanguíneo que va al cerebro, éste se verá privado de la sangre, el oxígeno y la glucosa que necesita para funcionar correctamente. Como resultado de esto, las células nerviosas del área afectada no recibirán oxígeno, dejarán de funcionar y morirán pasados unos minutos.

Hemorragia

Si se rompe un vaso sanguíneo se producirá una hemorragia. Si ésta alcanzara un gran volumen, las consecuencias podrían ser fatales.

Causas del ictus en perros

Affinity Petcare cita como principales causas del ictus en perros: la endocarditis (inflamación del revestimiento interno de las cámaras y válvulas del corazón); un tumor; la existencia de parásitos como los gusanos redondos; como consecuencia de la aparición de un coágulo tras una cirugía; por la Enfermedad de von Willebrand; por una infección por el gusano del corazón francés o por plaquetopenia (plaquetas bajas).

Factores de riesgo

La arteriosclerosis y la hipertensión son factores de riesgo en el ictus. Siempre que esté en nuestras manos y por la salud de nuestro animal, deberíamos controlar estos dos aspectos fomentando los hábitos saludables.

Arteriosclerosis

La arteriosclerosis es el endurecimiento de las arterias. Los canes que sufren hipotiroidismo, diabetes mellitus, hiperadrenocorticismo o hipercolesterolemia hereditaria suelen desarrollar arterosclerosis.

Hipertensión

La hipertensión suele ser consecuencia de otras patologías como la enfermedad renal crónica o el hiperadrenocorticismo (muy común en perros mayores y que a menudo se achaca de manera errónea a la edad).

Síntomas

Los síntomas que pueden aparecer son: convulsiones, disminución de la fuerza motora o parálisis parcial de una mitad del cuerpo, de las cuatro patas, déficit de reacción postural (esto se evalúa con unas pruebas determinadas), aumento anormal de la temperatura corporal, síndrome vestibular (se detecta porque el animal ladea la cabeza, mueve los ojos de manera horizontal, vertical o rotándolos, primero lentamente hacia la zona lesionada y luego rápidamente en sentido contrario, puede presentar estrabismo y dificultad para coordinar los movimientos), giros de la cabeza y/o movimientos de los ojos.

Síntomas inmediatos

Cuando se produce un ictus de tipo embólico, que sería el causado por un émbolo, es decir, un coágulo que viaja por el torrente sanguíneo y causa obstrucción, los síntomas se manifiestan de manera inmediata.

Síntomas tardíos

En cambio, si el ictus es hemorrágico, los síntomas pueden aparecer más tarde.

Las pruebas

Las pruebas más usuales para confirmar que el perro ha sufrido un ictus son la resonancia magnética (más sensible que la tomografía en infartos tempranos) y la tomografía computarizada (útil en pacientes críticos).

El tratamiento

Para el ictus en perros no existe un tratamiento específico sino que se buscará tratar la enfermedad subyacente. La mayoría de los canes que ha sufrido un ictus se recupera con cuidados de soporte.

Posibilidad de recuperación

Si la isquemia (detención o disminución del riego sanguíneo a través de las arterias a una parte del cuerpo) no es total, es muy posible que el perro se recupere total o parcialmente. Esto dependerá de la extensión afectada y de la severidad de la isquemia.

La importancia de la prevención

Para prevenir un ictus, desde Affinity Petcare nos recomiendan que el perro practique ejercicio frecuentemente, siga una alimentación adecuada, vaya al veterinario periódicamente y lleve un control parasitario.

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